// Desde Catamarca llegó una obra inspirada en su poeta Luis Franco

“El carozo del invierno se llama primavera” se presentó ayer en el Centro de Expresiones Contemporáneas en el marco de la Fiesta Nacional del Teatro. A partir de una puesta clasificada como teatro-danza el grupo de teatro independiente “ Los constructores” logró plasmar el legado y la figura del revolucionario trotskista Luis Franco. Un espectáculo netamente catamarqueño bajo la dirección de María Teresa Pompei. Por Camila Pfeffer

                                                                                                                 Por Camila Pfeffer 

“El carozo del invierno se llama primavera” se presentó ayer en el Centro de Expresiones Contemporáneas en el marco de la Fiesta Nacional del Teatro. A partir de una puesta clasificada como teatro-danza el grupo de teatro independiente “Los constructores” logró plasmar el legado y la figura del revolucionario trotskista Luis Franco. Un espectáculo netamente catamarqueño bajo la dirección de María Teresa Pompei.

El equipo creativo se encargó de construir un universo escénico dotado de imágenes, figuras, movimientos y sonoridades, donde los versos del escritor argentino aparecían desligados de su trama original: la experiencia poética determinada por el tiempo y el espacio teatral se convirtió en lo fundamental. La dramaturgia, a cargo de la misma directora y de Carlos Gaibisio, hizo hincapié en la figura de un Franco artista y a la vez comprometido socialmente con su época, propiciando así la creación de un vínculo entre arte y política desde el teatro. “Es una metáfora que condensa esta idea del hombre como nuevo hijo de la revolución, que es lo que manifiesta Luis Franco en sus poesías y sobre todo en ‘La Insurrección del Poema’, que concentra todo su pensamiento, a mi manera de ver. El hombre nuevo va a nacer de la revolución. Esa ha sido la inspiración", afirmó Pompei al respecto de una entrevista realizada para el diario "La Izquierda" en agosto del 2017.  

El espectáculo contó con las actuaciones de Cristian Romero, Georgina Gaibiso, Moisés Seleme, David Silva y del compositor de jazz Carlos Gaibiso, quien además ejecutó una serie de secuencias rítmicas y armónicas en una performance multi-instrumental. La música en vivo acompañaba a las interpretaciones de los artistas, que se valían de instrumentos sonoros, de bastones, de telas y hasta de máscaras de la Comedia del Arte para completar el juego teatral. Se apeló a la sensibilidad estética y poética del público, el cual también formó parte de la acción dramática siendo interpelado en varias ocasiones.

En cuanto a la composición, la directora propuso romper con la dinámica textual del teatro y ubicar a la acción del cuerpo de los actores como motriz y gestora de metáforas; esto en parte fue posible gracias a la potencia simbólica que de por sí ofrece la herencia de Luis Franco. En lo específico, los artistas en escena basaron su trabajo en la técnica de la biomecánica del ruso Vsévolod Meyerhold, la cual propone el desarrollo muscular y totalmente consciente de la herramienta corporal con fines expresivos.

“El carozo del invierno se llama primavera” es una de las tres obras que se presentan en la Fiesta Nacional del Teatro bajo el género teatro-danza. Las otras son “Niebla. Hasta que dejemos de soñarnos” (espectáculo rosarino invitado) y “La Sombra del Árbol Blanco”, la cual viajará desde San Juan para presentarse el Jueves 17 a las 19 hs en el la Explanada Galpón de la Música.

Publicado el 15 de Mayo de 2018

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